El western. No el western, el spaghetti y el chorizo western, es el subgenero despreciado durante mucho tiempo por bizarro, que puso de manifiesto el carácter mas sucio de la empresa del oeste americano. No es enteramente contestatario. En algunos se exalta, con magistral ironia, la forma de hacer dinero de muchos de los que se jubilarian después de tanta tropelia: mercenarios, cazarrecompensas, asesinos a sueldo, soldados perdiendo la vida a lo Martin Fierro en la frontera para volver ricos a un puñado de vivos, mejicanos revolucionarios, mejicanos forajidos, expoliados, banqueros desalmados y sheriffs que estaban en la transa.El spaghetti revisa la construccion hollywoodense de la historia. Exalta el duelo, lo exagera, tanto como la traicion, la trampa y la falta de escrupulos. La violencia muestra un mas verdadero wild wild west, no porque no tuviera falsedad de origen, o sea, lo salvaje no es la falta de ley, sino la misma ley, la que se impone al indio y con la que se conquistan sus territorios y los de Mexico... Lo mas verdadero del spaghetti es la violencia, la prostitucion, la doble moral, la explotacion y el robo con que se amasaron las fortunas de algunos, incomodando con la presentacion de la estrella de toda esta saga de peliculas italo-españolas: la perversión.


